Braguitas de Spiderman, ¿tan difícil es?

Estimados y estimadas fabricantes de ropa interior infantil:

Les escribo porque hace unos días mi hija de tres años, Jimena, me miró muy seria y me preguntó:

Mamá, ¿por qué yo no tengo braguitas de Spiderman?

La pregunta me la hizo en el dormitorio mientras su hermano mayor, Juan, y ella se ponían los pijamas después de la ducha. Segundos antes yo le había pedido a mi hijo que por favor cogiera de su cajón de la ropa interior unos calzoncillos.

–¿Cuáles, mamá? –me preguntó.

–Da igual, Juan. Esos mismos de Spiderman.

Entonces, ocurrió. Silenciosa, Jimena empezó a buscar en su cajón unas braguitas de Spiderman, entiendo que para imitar a su hermano una vez más y, al no encontrarlas, me preguntó.

Para ser sincera, en ese momento sólo le contesté que no pasaba nada, que tenía muchas y que si ella quería le compraría unas del superhéroe para que fueran iguales. “Gracias, mamá”, me dijo, y no le di más importancia.

Unos días después, la cosa cambió porque, queridas y queridos fabricantes, me temo que las braguitas de Spiderman no existen.

braguitas de spiderman

Braguitas de Spiderman, ¿tan difícil es?

Que el sector de la moda, entre otros, vive encorsetado en la absurda y primitiva idea de que los niños van de azul y las niñas de rosa –o lo que es lo mismo en la actualidad: o eres de Spiderman y eres de Frozen– es evidente.

¿O tal vez es que no hay demanda? ¿Tengo que entender que si no las fabrican es porque no hay suficientes niñas en el mundo admiradoras del superhéroe? Me temo que esto no se lo cree nadie…

Lamentablemente, haya demanda o no, la realidad es que vivimos en una sociedad que aún divide los sexos según estereotipos. Y, aunque cada vez seamos más los que defendemos que los juguetes, los colores y los niños no tienen que entender de sexos, en la práctica una niña no puede llevar braguitas de Spiderman porque no existen.

Ropa sin género

Pero hay esperanza. En Reino Unido nos llevan la delantera en muchos aspectos, también en éste y hace poco leí en The Mamas & The Papas, que la cadena John Lewis ya no diferencia entre ropa de niño y de niña. Ha eliminado las secciones niño/niña, las etiquetas de las prendas son unisex y lanzan una línea de ropa de “género no específico”.

En GQ moda explican el posible origen de la convención rosa para niñas y azul para niños, cuando hasta 1940 era al revés. También hasta entonces ambos sexos vestían vestidos blancos hasta los 6 o 7 años. ¿Sabíais esto?

A lo que voy es que igual que se impuso la distinción rosa/azul, podemos romperla a partir de ahora, por ejemplo con acciones como las de John Lewis. Y también cambiando el etiquetado que se pone en fábrica, los catálogos y los anuncios de las marcas.

 

Mientras llega eso, señores y señoras fabricantes, yo lo tengo claro:

Compraré unas braguitas básicas y un parche de Spiderman y obraré el milagro, ya que me niego a caer en la trampa de obligar a mi hija a elegir sólo entre princesas cuando quiere también superhéroes.

Comentarios

    1. Clara Castro Quesada Autor

      Gracias por tu comentario. Es cierto, como digo en el post se están haciendo muchas cosas pero hay muchas más por hacer. No obstante siento decirte que el producto que me enlazas son calzoncillos, no braguitas.

      Responder

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