Castillos hinchables sí pero seguros

Aún estoy conmocionada –y seguro que vosotras también− por el accidente del castillo hinchable de Girona en el que murió una niña y otros 6 menores resultaron heridos. Por desgracia este no ha sido el único suceso en una instalación hinchable, como podéis leer en el post Por qué nunca dejaré que mis hijos suban a un castillo hinchable al aire libre de Madre reciente.

 

Los riesgos de una mala instalación de un castillo hinchable no es solo que salga volando sino que entrañan más peligros y, por esto, no pueden estar nunca sin vigilancia:

  • peligro de ahogamiento si se pliega o una criatura queda atrapada en uno de sus pliegues
  • una caída por el exterior si no hay vigilancia porque los niños trepan por todas partes
  • una explosión del motor que lo alimenta si no está bien mantenido…

No quiero ser alarmista y, precisamente, a mí me gusta que haya hinchables en las fiestas que organizo pero, por supuesto, hinchables con todas las medidas de seguridad necesarias. Por eso, antes que comprar uno, prefiero contratar a una empresa especializada y de confianza que extreme las medidas de seguridad (ojo, que no es otra cosa que cumplir con su obligación) y tenga al día todos los permisos pertinentes.

 

HINCHABLES SEGUROS

La empresa Che qué guay explica en su web que cualquier empresa de estas características debe cumplir las condiciones exigidas por la norma española 14.960/2014. Esto significa que la empresa debe tener a disposición de sus clientes:

  • el Certificado de cumplimiento de la norma
  • el visado en el proyecto de homologación de cada instalación
  • el certificado de la inspección anual de verificación y funcionamiento
  • el marcado de cada hinchable y sus especificaciones técnicas y de uso (podéis ver un ejemplo en la imagen a continuación)

HINCHABLES SEGUROS

Además, deben contar con licencia de actividad y con un seguro de responsabilidad civil. Es responsabilidad de quien contrate asegurarse de que la empresa elegida posee todos estos documentos.

 

Medidas de seguridad en los castillos hinchables

Veréis que las medidas de seguridad no son muchas ni complicadas de cumplir, tal y como explican en el blog de Seguros Galia y corrobora la empresa de hinchables:

  • El castillo debe instalarse en una superficie plana, anclado al suelo de forma firme y adecuada. Hay que dejar un perímetro de seguridad de 2 metros alrededor del castillo y libres siempre los accesos.
  • En exterior, no debe utilizarse el hinchable en condiciones atmosféricas adversas, que se indicará en el marcado de la instalación. Con vientos a partir de 15 km/h la OCU advierte de que pueden moverse y con más de 35 km/h nunca deberían estar abiertos.
  • Debe estar sujeto siempre, incluso en espacios cerrados, por todos los puntos de anclaje y estos deben comprobarse y reajustarse según pasa el tiempo de uso.
  • El juego en el castillo debe estar siempre supervisado por un adulto, ya sea un padre/madre/tutor o un monitor contratado.
  • Hay que vigilar que no accedan de forma simultánea niños de condiciones muy diversas en edad, altura o peso. El año pasado, por ejemplo, como Juan y Jimena se llevan dos años contraté dos castillos distintos para que pudieran jugar tranquilamente. Otra opción es establecer turnos por grupos lo más homogéneos posible.
  • Se prohíbe exceder la carga máxima soportada por el castillo y el acceso al mismo por personas que superen el peso permitido (alrededor de los 40 kg).

 

Fiesta de Halloween

Desgraciadamente, cada vez hay más lugares con instalaciones hinchables donde las normas de seguridad no se cumplen y tenemos obligación de denunciar. Por eso es importante que conozcamos la normativa y observemos si se cumple antes de dejar subir a los niños.

¿Qué pensáis vosotros de esto: exageración o responsabilidad?

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