Perder los nervios o como sentirse culpable

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Lo reconozco, hay días en los que llego a que perder los nervios con los niños.

Me sé todas las teorías y trucos posibles para intentar evitarlo pero hay días en los que siento que ponen a prueba mi paciencia. Ayer, sin ir más lejos, Jimena no quería hacer caso por nada del mundo.

Era incapaz de quedarse quieta en la mesa a la hora de cenar. Jugaba con la cortina, se subía encima del banco para “mirar una cosa un momento por la ventana”, no se metía un trozo en la boca porque quería “contarme algo” y, al final, argumentaba “quiero que me ayudes”.

Esto último es algo que utiliza constantemente para llamar mi atención desde hace varias semanas. No come y, cuando se le acaban los argumentos, me pide que le dé de comer yo para tenerme, digo yo, pendiente de ella.

Así como resumen os diré que anoche perdí los nervios y, como en otras ocasiones, me siento culpable.perder los nervios

Perder los nervios o como sentirse culpable

Que conste en acta que intento controlarme. Respiro, me digo a mi misma que cuanto más relajada y segura sea la orden mas efectiva resultará, repaso mentalmente las cosas que no debo de hacer o decir, cuento mentalmente hasta 5, 10, 15 y… ¡SE ACABÓ!

La paciencia se me agota y el cansancio me posee así que pierdo los nervios lo cual normalmente se traduce en que les chillo y les hago ver que realmente estoy enfadada.

Lo bueno es que durante unos microsegundos la tensión se libera y siento que retomo la situación. Lo malo (y la cruda realidad) es que mis hijos me miran con cara de espanto y se ponen a llorar porque les asusto.

Por favor no me juzguéis, tampoco es que me ponga tan violenta que mis hijos se traumatizan pero, como no suelo hacerlo, evidentemente cuando me ven así se asustan.

¿Y yo? Pues os podéis imaginar. Me siento tan culpable que se me parte el corazón.perder los nervios

¿Una tontería? ¿Exageración? ¿Drama infundado? No sabría deciros.

Creo firmemente que chillar a los niños no sólo no sirve de nada sino que al hacerlo les estamos dando un pésimo ejemplo de cómo se deben resolver los problemas.

Pensadlo; gritarle a alguien es una forma clara de manifestar violencia ¿de verdad quiero que mis hijos resuelvan sus problemas a gritos?

También es una forma obvia de perder el respeto así que, si queremos que nos respeten, deberíamos respetarles a ellos, una vez más, con el ejemplo.

Además ¿aprenden realmente lo que queremos inculcarles? En mi caso os diré que no.

perder los nervios

Entonces ¿cuál es la moraleja de la historia? Yo os lo digo: lo único que consigo al perder los nervios es  mi sentimiento de culpa. ¿Alguien me entiende?

Por cierto escribiendo este post me ha venido a la mente este vídeo de Pilar de Maternidad Continuum sobre que aprenden los niños (de verdad) cuando les pegas un cachete.

Y vosotras ¿qué opináis? ¿Soléis perder los nervios?

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1 Comentarios

  1. Taisa | Las Aventuras de Taisa says:

    Uf, yo últimamente también tengo bastante vacío el depósito de paciencia… Y mis hijos no hacen mas que sacar y sacar (sí, la pequeña que ni un año tiene también, viene pisando fuerte xD). Y te entiendo muchísimo. Además en mi caso la que acabo no sólo culpable sino horrorizada soy yo, porque mi hijo está en modo loro, y cuando pierdo los papeles, intenta darle la vuelta a la tortilla y regañarme él a mí… O_O Claro, por un lado, me siento fatal de ver que ejemplo le estoy dando… Pero por otro me da un poco de risa… Y a él también, que me dice las cosas intentando ponerse bien serio y no le termina de salir… XD

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